Daniel Sotelsek

@dfedericos

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Una golondrina no hace verano ni primavera

golondrinas

One swallow does not make a summer or spring 

The data of affiliations to social security and unemployment shows an increase in the work force. These means that there are more job positions available and less unemployment. At least for a little while during the year. Specially because the tourism activity  due to the good weather.  Although this data is good the improvement is not  yet significant.

Una o dos golondrinas no hacen verano

Desde hace tres meses se van publicando los datos de afiliaciones a la seguridad social y los datos de desempleo. El mes de julio y el trimestre nos dejan un buen sabor de boca (65 mil y 340 mil respectivamente). Este es un período de incremento estacional del empleo. Esto significa que los puestos de trabajo crecen, y el paro baja, por el momento del año, en donde empieza a reactivarse la actividad del turismo dada la llegada del buen tiempo, comienzan varias campañas en el campo y en la construcción se inician varias obras.

Este año no fue la excepción. En mayo el empleo registrado se incrementó fuertemente, al aumentar el número de afiliados a la seguridad social en casi 135 mil personas. De esta forma, el desempleo se redujo en caso 100 mil personas. Así, para sorpresa de muchos, en 2013 se experimentó el mejor mayo a nivel del mercado de trabajo desde 1997. Como suele suceder en este mes del año, el empleo se incrementó de la mano de la hostelería, que explicó casi la mitad de la subida de las afiliaciones, mientras que la tercera parte se concentró en Baleares.

Si se toman los datos desestacionalizados, de forma de identificar qué parte de esta mejora es permanente y que parte se revertirá una vez pase el verano, la imagen es muy diferente. El empleo estable se habría elevado en 5.600 personas, lo que provocó una caída permanente en el desempleo de 300 desempleados. Asimismo, la contratación indefinida ha caído al mínimo en 16 años, dado que solo se registran 7,4 contratos indefinidos por cada 100 temporales. De este modo, si bien el dato es bueno, por ser una reversión de la tendencia, la mejora aún no es significativa.

En el mes de junio y julio la situación es similar y la tendencia es a mejorar la situación en el mercado laboral y el empleo neto creado en el verano se acerca a las 25.000 personas y por lo tanto el nivel de paro se reduciría unas decimas.

Lo más preocupante es que desde el Gobierno se utilizan estos datos del verano para confirmar que la situación ha mejorado y ve a seguir mejorando y su convencimiento que  la dirección de la política económica es la correcta. De esta forma, utilizan un dato puntual para justificar una política que ya ha provocado numerosas “malas noticias”, entre ellas que la misma tasa de paro se sitúa en el 27% de la población económicamente activa. El paso siguiente de ajuste parece ser en las pensiones, un ingreso que actualmente no solo es el responsable de la manutención de los abuelos, sino que en muchas familias se convirtió en el ingreso más importante y estable.  Esta reforma también se pide desde el FMI quién ha dicho que España saldrá de la recesión muy pronto pero para quedarse con crecimientos muy bajos hasta el 2018.

En este sentido, creo que el Gobierno para seguir dando buenas noticias tendrá que dar pasos en la dirección de las “malas noticias” para los individuos de a pié pues no hay forma de recuperar nuestra economía sino es, con base a sacrificios de los sectores mas desprotegidos (por ejemplo porqué no se explica bien quién paga la recuperación de las preferentes, o quién paga las pérdidas del FROB etc etc… –que por cierto es curioso que los medios de comunicación dicen muy poca cosa luego de la campaña publicitaria que este organismo ha lanzado en las últimas semanas y que por ser suaves podemos decir que resulta patético-).

La reforma de sistema de pensiones apunta que su monto se desligaría de la evolución del nivel de precios (IPC), para pasar a ser función de la salud de las cuentas de la Seguridad Social y de la esperanza de vida. En un momento en que el empleo se encuentra en niveles muy bajos, por lo que se resiente los ingresos de la Seguridad Social, este mecanismo no puede dar otro resultado que una caída en el poder de compra de las pensiones. Así, se toca la partida presupuestaria que faltaba, completando un combo de menor empleo, salarios más bajos, recortes en salud y educación, aumento de impuestos, etc.

En este contexto es difícil que el buen dato de empleo se consolide para pasar a ser una nueva tendencia y haber tocado finalmente fondo. Por el contrario, mientras sigan este tipo de políticas de ajuste y por tanto la demanda no crezca, los datos de empleo van a seguir empeorando. Eso sí, puntualmente, en algunos meses, habrá algún dato relativamente favorable, que podrá ser utilizado para mostrar el buen curso de la política.

En un próximo post analizaremos el tema de las pensiones tanto desde el punto de vista de la nueva propuesta como desde el punto de vista conceptual (por ejemplo ¿sabían ustedes que las reservas de la seguridad social están invertidas en bonos de España en un porcentaje muy elevado?). Por ahora nos quedamos con la misma idea, mientras España avanza a pasos muy lento, el lastre de la deuda anuncia malos tiempos y es hora de pensar que muy pronto el debate sobre el impago reaparecerá pues no parece posible que una economía sacrifique uno 3 o 4% real del PIB para pagar intereses de la deuda.

El espejismo de Dragui

 

 

El último post del blog se titulaba “Del dicho al hecho…”, refiriendo a que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, había dado a entender que compraría deuda de los países en dificultades (léase España e Italia) en el mercado secundario. De esta forma, se buscaría reducir el diferencial de tipo que pagaban respecto al bono alemán y así permitir que puedan financiarse en el mercado primario a un costo menor.

 

En efecto, tan solo las declaraciones del presidente del BCE calmaron a los mercados y permitieron que diferenciales se relajen. Pero como decíamos, del dicho al hecho hay mucho trecho, y en este caso el trecho es nada más y nada menos que pedir al mismo BCE un rescate de la economía.En nuevas declaraciones, Draghi afirmó que el BCE está obligado a tomar medidas en “circunstancias excepcionales de los mercados y los riesgos para la estabilidad financiera”. Sin embargo, no aclaró los plazos de las medidas ni el alcance de las mismas. Lo que sí precisó es que la decisión de la compra de deuda no partirá desde la institución bancaria europea, sino desde los propios gobiernos; y una vez se solicite el “salvavidas” el gobierno quedará sujeto a una condicionalidad “estricta y efectiva”. Esta condicionalidad, por si quedaba alguna duda, significa ceder a Bruselas (y Berlin) la confección de los presupuestos, de forma de asegurarse la aplicación de las medidas de ajuste.

 

Este nuevo anuncio parece ser una batalla ganada por Alemania, país que se opone a la compra de deuda por parte del BCE, alegando la necesidad de mantener la independencia del banco central (¿si el banco central tiene que ser independiente, entonces por qué se ejerce tanta presión sobre él?) y que su función principal es preservar el valor de la moneda, es decir mantener la inflación en torno al 2% anual. Como si en una situación como la actual el riesgo de inflación fuera cierto. Incluso de serlo, tampoco sería el peor problema al que se enfrentaría la economía, dada la recesión que se avecina en todo el continente y que ya está presente en varios países. Más aún, una inflación algo mayor en Alemania aliviaría los planes de ajuste de las economías del sur de Europa. Pero no, todos estos argumentos no son suficientes para convencer a Alemania en la necesidad de que el BCE actúe.Pero no todas las voces en Alemania van en la misma dirección. Peter Bofinger, asesor del gobierno alemán, considera “incomprensible que el Bundesbank se oponga a la compra de bonos”. De hecho, para sostener su afirmación hace uso de la historia y recuerda que el propio Bundesbank en 1975 “invirtió miles de millones de marcos en bonos soberanos alemanes, para reducir los intereses”, sin que ello tuviera un efecto significativo en los niveles de inflación.Por su parte, respecto al gobierno español, toda esta situación parece haber quitado una disyuntiva.

 

Ya no se puede esperar a que el BCE actúe y así evitar pedir el rescate completo de la economía. Ahora, justamente para que el BCE compre deuda, se debe pedir otro rescate. Entonces, el panorama parece más claro que nunca: España deberá pedir el rescate. En efecto, los tipos afrontados no son sostenibles. Incluso, luego de los anuncios de Draghi, el diferencial se disparó en más de 50 puntos, lo que se constituyó como la peor jornada de la era euro. Entonces, con la prima de riesgo rondando los 600 puntos básicos y el costo de la deuda por encima del 7%, y con tendencia ascendente, el gobierno no parece tener alternativa si desea permanecer en el Euro. En definitiva, las palabras de Draghi que comentábamos en el post anterior fueron tan solo un oasis en medio de un desierto, oasis que terminó siendo un espejismo. Desde este blog insistimos en la necesidad de coordinar las políticas fiscales y monetarias para propiciar una salida algo menos dolorosa de la crisis. En ese sentido, sería necesaria la acción del BCE en la compra de deuda de países en problemas. Pero, como decíamos, la política fiscal debe acompañar con estímulos a la demanda.

 

Por lo tanto, si para que intervenga el BCE es necesario un rescate que se va a traducir en más ajuste, la estrategia nuevamente no será efectiva. La situación parece ser un juego de presiones de Alemania al sur de Europa para ver cuánto aguantan y así minimizar el costo que deberá soportar para preservar el Euro. Otra opción es que los dirigentes alemanes ya tengan decidido que no desean tener una moneda común con los países del sur. En ese caso, todas estas medidas son útiles para ganar tiempo y reducir la exposición de la economía alemana a los países del sur. De esta forma, también reducen el costo, pero esta vez no de la preservación del Euro, sino de su ruptura.

 

En clave interna, los partidos políticos este verano deben estudiar el manual de cómo hacer política con rescate ya que se avecinan unos meses muy complejos donde, sin duda, las probabilidades de conflictos internos en el PP y en el PSOE son mayores, los conflictos autonómicos aumentarán por la falta de solvencia y en ese caso, es probable que  estemos como en  ITALIA (pidiendo un gobierno tecnocrático).

 

En clave externa sigue vigente la alerta de USA, qué pasará con OBAMA y por supuesto una incógnita respecto a ITALIA cuyos fundamentales de la crisis son peores que los de ESPAÑA y lo que si es seguro es que sea como sea el rescate con ITALIA , Europa tendría intervenida casi el 35% de la economía europea y eso es mucho arroz para el pollo.

DEL DICHO AL HECHO…………

Del dicho al hecho…Luego de varios días en las que la prima de riesgo de la deuda española parecía no tener techo, el diferencia con el bono alemán se relajó gracias a las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien afirmó que “El Banco Central está dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, eso será suficiente”. Esta afirmación fue interpretada por los mercados como una inminente intervención del BCE en el mercado secundario de deuda de España e Italia, de forma de reducir los insostenibles intereses a los que estaban realizando las colocaciones.

Frente a la pregunta acerca de si este tipo de intervención es parte de las competencias del BCE, a diferencia de la semana pasada cuando negó cualquier tipo de intervención en el mercado de deuda, Draghi contestó que “En la medida en que las primas de riesgo dificulten el funcionamiento de los canales de transmisión de la política monetaria, caen bajo nuestro mandato”. ¿Por qué las primas de riesgo pueden dificultar la transmisión de la política monetaria? El problema es que todo banco central actúa sobre el tipo de interés interbancario a un día, bajo la idea de que este tipo luego se traslada a toda la curva de tipos de diferentes vencimientos. Pero los bancos centrales no tiene control directo sobre los tipos activos a los que los bancos comerciales ofrecen el dinero. Uno de los motivos de esto es que la percepción del riesgo por parte del mercado financiero puede hacer que los tipos activos se incrementen incluso frente a una reducción de los tipos de referencia del banco central.

En efecto, esto es lo que ha estado sucediendo en gran parte de la crisis en casi todas las economías. No obstante, si el BCE interviene en el mercado secundario de deuda, su demanda puede incrementar el precio de los bonos, reducir los tipos que paga y así bajar el diferencial respecto al activo considerado libre de riesgo, que en Europa es el bono alemán.Cabe aclarar que esta medida no apunta directamente a reactivar el crédito en la economía. Con una recesión como la que vive hoy España es muy difícil que las empresas y las familias quieran endeudarse. Más bien la tendencia es la inversa. Pero, como el tipo que pagan los bonos ya emitidos son siempre una referencia para hacer las ofertas por las nueva emisiones, se espera que al reducir la prima de riesgo los Estados de España y Italia sean capaces de financiarse a precio menores. Caso contrario, como decíamos en un post reciente, buena parte de la reducción de gastos producto de las medidas de consolidación no terminan disminuyendo el déficit, sino compensándose con los mayores pagos en concepto de intereses de la deuda. En definitiva, de cumplir con las expectativas, el BCE intervendrá en el mercado secundario de deuda de los países en problemas. Esto es justamente algo que se viene pidiendo desde muchos ámbitos, entre ellos este mismo blog. No obstante, aún falta confirmar la intervención, así como el momento y los montos. Una intervención tardía y/o con montos escasos no surtirá el efecto deseado y no servirá de mucho. Por lo tanto, por el momento se debe mantener la cautela y esperar a ver cómo actúa el BCE. En efecto, ya se ha comprobado en muchas ocasiones durante la presente crisis que del dicho al hecho hay mucho trecho.

Llega el verano y habrá que prepararse para una primavera caliente en lo social pues las medidas de recorte no serán fácilmente aceptadas sino hay posibilidad que la economía vuelva a la senda del crecimiento. Es hora de entender que recortes no son reformas y que la educación, la salud, la tecnología, el turismo, la energía, el sector público necesita reformas y no recortes. En lo económico la caída de la demanda de China puede dar inicio a un cambio de tendencia en el crecimiento de los países emergentes y ello puede complicar el panorama de crecimiento mundial y por último, en lo político la clave es si Obama será el único Jefe de Estado que repita a pesar de la crisis.

Las recomendaciones de Bruselas son obligaciones para España

Las recomendaciones de Bruselas son obligaciones para España

(Daniel Sotelsek y Guido Zack)

Luego del anuncio de hace dos semanas, España finalmente formalizó el pedido de rescate para las entidades bancarias el último lunes. Se había hablado mucho acerca de si el rescate iba a generar exigencias de parte de Bruselas al Estado español. Por un lado, se decía que no, dado que el dinero se iba a destinar a recapitalizar la banca y no para financiar al Estado. Pero por otro, dado que el dinero no podía dirigirse a las entidades sin pasar por el Estado, la deuda era contraída finalmente por éste, por lo que sí se comprometería a cumplir con Bruselas. El mismo día de la formalización del pedido de rescate, el vicepresidente y comisario de la Competencia de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, desterró cualquier posibilidad de interpretación al afirmar que las recomendaciones son obligaciones para países rescatados como España.

Entonces, surge la cuestión de cuáles son las políticas que Bruselas le exigirá a España. En primer lugar, todo indica que se apuntará a incrementar el IVA. Al parecer, se eliminarán los tipos reducidos (8%) y súper-reducidos (4%), para pasar a tributar todos la misma tasa, que actualmente se ubica en el 18%. Pero es posible que también se quiera aumentar la alícuota al 21%, o incluso más según algunos analistas. No es necesario realizar un argumento muy extenso para mostrar que esta medida continúa con la lógica de recortes y de hacer pagar a las clases menos pudientes el costo de la crisis. El IVA es un impuesto que, al gravar al consumo, lo pagan en mayor proporción los que ganan menos. Una persona que consume todo lo que gana, paga de IVA justamente 18% de su ingreso; mientras que quien consume la mitad, paga 9%. Además, incrementar los tipos reducidos claramente afecta más a las clases más bajas, dado que estos tipos especiales se aplicaron a productos de primera necesidad, como pan, leche, huevos, hortalizas, queso, libros, medicamentos y vivienda protegida, entre otros.

Asimismo, es probable que se continúen reduciendo los salarios de los funcionarios públicos. Esto no solo generará una disminución del consumo, afectando a todos los sectores, sino que es también una referencia para el sector privado, permitiendo la baja de las remuneraciones, deteriorando la distribución del ingreso. En pocas palabras, la recesión afectará más a los que menos tienen.

En este contexto, el ministro de economía Luis de Guindos declaró su apoyo a la cesión de soberanía de los países de la Unión Monetaria a favor de una unión fiscal y bancaria. Independientemente de la necesidad de complementar la unión monetaria con mecanismos fiscales compensadores capaces de hacer transferencias a las regiones en problemas, proponer la cesión de soberanía cuando ya se la cedió es una posición muy cómoda, es ofrecer lo que ya no se tiene a cambio de (en palabras del ministro) “más solidaridad europea”. Esta solidaridad europea se traduce, en el caso de los países con menores problemas, en pagar tipos más elevados por su deuda. En otras palabras, una unión fiscal o bien la emisión de eurobonos significaría para España, Grecia, Portugal, etc., poder financiarse a un menor interés. Pero el correlato es que otros países, con Alemania a la cabeza, se financien a un costo más elevado. Al margen de que medidas de este estilo permitirían una distribución del costo de la crisis más equitativa, dado que sería deseable  que esta distribución se diera no solo al interior de los países, sino también entre los países, es poco probable que Alemania acepte estas condiciones. Y si las acepta, será a cambio de algo…

Finalmente, resta insistir en un argumento magistralmente expuesto la semana pasada por Stiglitz en la visita que nos hizo a la Universidad Alcalá: “ninguna economía grande como España salió nunca de una recesión con medidas de austeridad”. La semana que viene tendremos la oportunidad de ver a Krugman, otro premio nobel, quien no creo que opina de forma muy diferente. En definitiva, es evidente que estamos equivocando el camino. Los mercados lo saben, por eso nos castigan. De esta manera se comprende mejor el motivo por el cual, a pesar de las medidas de ajuste, el déficit calculado hasta mayo alcanzó el 3,4% del PIB. De seguir esta tendencia, sobrepasaremos el 7%, incumpliendo nuevamente con el objetivo pactado con Bruselas. El motivo de este comportamiento no es otro que la evolución de los ingresos, que cayeron 4,6% en mismo período. Así, Bruselas exigirá nuevos recortes, el gobierno acatará y la historia volverá a repetirse, esta vez no como tragedia, sino como farsa.

De todas formas, las recomendaciones de crecimiento que vienen de todas partes, hasta de los economistas más de moda, no son fáciles de cuajar en el contexto de un espacio europeo donde los estados tiene competencias sobre muchos temas. Crecer es complejo y sobretodo es complejo crecer “bien” pues no siempre el crecimiento nos ha llevado ha buen puerto.  Creo que debemos hablar de productividad y enfocar claramente cómo pensamos aumentarla cuando se crezca, es necesario mejorar en innovación y tecnología sino será un esfuerzo en vano y vuelta a lo mismo. Y por último con este festival de ayudas tampoco olvidemos que una vez se comience a crecer aparecerá la inflación, tema que sin duda, nuevamente nos lleva a varios quebraderos de cabeza pero quién piensa en bajar la fiebre en pleno infarto….

 

Con el tema del EURO igual ya nos pasa a todos lo mismo en muy poco tiempo …

“Si no crecemos, no pagamos”

Crezco, luego pago

La prima de riesgo se ha disparado en España en las últimas semanas. Hace unos meses, el objetivo era no superar la barrera de los 300 puntos básicos, luego fue la de 400 y el proceso se fue acelerando cada vez más hasta llegar al día de hoy, en el que el objetivo es que el bono a 10 años no supere la rentabilidad del 7%, barrera que según el imaginario financiero supone el rescate. Pero, ¿no estamos ya rescatados?

Si el rescate se limita a la banca o también incluye al sector público está generando un debate muy intenso que no parece ameritar. La diferencia no es determinante. Se supone que si únicamente la banca es rescatada, las condiciones serán impuestas solo a las entidades que reciban dinero. Pero la deuda será indefectiblemente de España, por más esfuerzos que haga el gobierno para que esto no compute así en la contabilidad nacional. Como si los mercados no tomaran en consideración esa información en su estimación del riesgo soberano, y por lo tanto en la prima, por el solo hecho de que una estrategia de contabilidad creativa lo haga “desaparecer”. Las condiciones ya son para el gobierno y para la banca, independientemente de si los fondos del rescate se destinan a financiar capital de las entidades o deuda pública. Por cierto, el gobierno no estaba tomando medidas muy distintas a las deseadas por Bruselas, incluso antes del rescate.

Entonces, tenemos una prima de riesgo de un país rescatado y está bien que así sea. La interpretación de los mercados parece correcta porque el gobierno no quiere o puede asumir la gravedad de la situación, y esto lo empeora todo. Primero que la prima de riesgo se mantenía elevada por la situación de los bancos, pero que una vez se defina el rescate iba a bajar. Una vez que se evidenció que esto no era cierto, la prima de riesgo se mantenía elevada y subía por la incertidumbre de las elecciones griegas. Éstas pasaron, ganó el partido dispuesto a permanecer en el Euro y sin embargo la prima no relaja.

Hasta que no se asuma que el diferencial lo que está midiendo son las expectativas de impago o de devaluación, y se comiencen a tomar medidas al respecto, la situación no va a mejorar. Entonces el debate debería dirigirse, no al alcance del rescate, sino a las formas de lograr un crecimiento económico. Una economía, su población, resiste cierto tiempo sin crecer y con políticas recesivas. Por lo tanto, cuanto más tiempo dure esta situación, más probable será una salida del Euro y por lo tanto una devaluación y sino salimos del euro la devaluación será por otra vía casi siempre muy dolorosa (bajada de salarios y precios)

La otra opción es retomar las políticas de estímulo. El BCE bajando a cero los tipos y comprando deuda soberana, Alemania con políticas fiscales expansivas y permitiendo la creación de Eurobonos. Pero en lo que atañe exclusivamente a España, retomando las medidas fiscales expansivas. Si la recaudación de impuestos no alcanza, y los mercados no están dispuestos a financiar este tipo de políticas, entonces habrá que postergar pagos de la deuda. Como dijo Carlos Salinas de Gortari, presidente de México entre 1988 y 1994, “Si no crecemos, no pagamos”. Esto, que parece una afirmación de impago, es todo lo contrario. Cuanto más tiempo se esté sin crecer, menos se podrá pagar y mayor será la quita en el futuro.

En definitiva, la prima de riesgo no va a ceder hasta que las dudas acerca de la permanencia de España en el Euro, y por lo tanto el riesgo de tipo de cambio, o bien la probabilidad de impago, no cedan. Cómo hacer para generar crecimiento económico y por lo tanto permanecer en el Euro es el debate importante, cualquier otro es solo para distraer la atención. Mientas tanto, puede haber un rescate de la banca exitoso, las elecciones griegas pueden ser lo que Bruselas esperaba, la roja puede ganar la euro y podemos ser el país con más medallas en los Juego Olímpicos. Pero la prima seguirá en los valores que reflejan el riesgo real que hoy tiene España de impagar una parte de su deuda y de verse obligado a devaluar.

ES IMPORTANATE SINO URGENTE TRASMITIR A LA SOCIEDAD QUE SE DEBE CRECER Y PARA ELLO UN SOLO ANUNCIO “AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD DE LOS FACTORES QUE DISPONEMOS”, otros han sembrado soja o extrajeron petróleo a España no le van esas soluciones.

El gobierno trata de comunicar confianza pero.

El gobierno trata de comunicar confianza pero….

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En estos días el gobierno mas que nunca trata de comunicar confianza pero lo hace a costa de echar balones fuera y de afirmar que sin la ayuda de Europa la situación irá a peor.

Lo primero el tema de Bankia, a 15 día de su intervención lo cierto son dos cosas, nadie se hace responsable de la forma en que se va a capitalizar la entidad ó sea sabemos el número pero no sabemos el cómo, lo cual no solo genera una desconfianza absoluta sino que produce un esperpento por parte de los nuevos gestores. Otro tema es la cantidad que se ha pedido, 23.000 millones es mucho dinero y a todas luces no parece razonable. Esto implica que el tema es complejo y que pueden suceder tres cosas: que una vez se audite la suma solicitada nos demos cuenta que el nuevo presidente de Bankia empieza engañando, en segundo lugar  que se utilicen los mismos criterios para toda el sistema financiero español incluido los riesgos de posibles nacionalizaciones para algunas entidades que han asumido riesgos en países latinoamericanos, en ese caso no quiero ni pensar en la cifra necesaria pero seguro que estaríamos por encima de los 100.000 millones de euros y tercero que la solicitud de capitalización sea prudente y correcta: en ese caso los gestores anteriores tendrán que rendir cuentas ya que errar en 10,000 millones de capitalización y 3.000 de resultados no parece algo razonable. Por ahora y como buena “dosis de confianza” a los mercados  la Fiscalía ha comenzado una investigación sobre la constitución de Bankia.

Lo segundo es Europa y el rescate, no quiero entrar a debatir terminologías que son muy importantes para los políticos que necesitan los votos y quedar bien, para la prensa que necesita estas cuestiones para seguir debatiendo y de paso aprendiendo finanzas en la mayor parte de las tertulias pero no para los mercados que al final hacen la cuenta de la vieja, cuánto debo y cómo puedo pagar: si hay mas riesgo el crédito es mas caro pero eso es un círculo vicioso que se muerde la cola. Al final de una forma u otra , todos reconocen que España (cuando me refiero a España entra todo: bancos, comunidades autonómas , el gobierno , la seguridad social etc…) no puede cumplir con los compromisos de pago futuros teniendo en cuenta las necesidades y la situación macroeconómica: una posible solución es capitalizar la banca (pero una cosa es poner capital y otra prestar dinero. No creo que ni el BCE ni Europa terminen poniendo capital y riesgo) desde el fondo de estabilidad o, desde el propio BCE. Otra alternativa es que España salga a buscar más dinero contra bonos pero la prima de riesgo es una losa que ya no es fácil soportar , podemos llegar a pagar a 10 años el 5% del PIB en intereses y eso es una barbaridad en medio de una recesión. También puede suceder que España no consiga financiación y vaya a Europa a pedir rescate, ayuda, préstamos, cesión al FROB y de allí a los banco etc… y eso será a cambio de condiciones que solo buscan la posibilidad de cobrar los vencimientos establecidos. Para entendernos mejor: condicionalidad significa más ajustes y austeridad que sufrirán los menos favorecidos y que seguramente lastren el crecimiento.

Ahora hemos descubierto que este razonamiento no parece racional pero porqué no le preguntan a América Latina lo que piensa y pensaba del FMI hace unos años y lo que pensaba del famoso Consenso de Washington (quizás ellos  se lo merecían porque no hacían bien las cosas????).

En definitiva faltan unos días para dos hitos importante, uno las elecciones Griegas y puede suceder lo peor, aunque mi postura es que al final Grecia se quedará en el euro porque los europeos harán un análisis coste beneficio y al final  decidirán por la mayor rentabilidad. Otro hecho trascendente es  el Consejo Europeo (no porque cambie la presidencia de la UE que es poco relevante hasta el punto que muy pocos saben qué país deja la presidencia)  de finales de junio donde se propone mas Europa, sistema financiero y fiscal único que implica una sesión de soberanía y que a estas alturas no todos tienen muy en claro  que sea lo mejor. Algunos países pueden alentar una vía mas nacionalistas o una Europa a dos velocidades y por lo tanto el remedio peor que la enfermedad.

Pensemos por un instante que Polonia es España y que España es Alemania: que creen que pasaría con las ayudas y la capitalización de la banca??…

Una vez despejados estos dos hitos lo mas seguro es que las turbulencias aparezcan de nuevo con un Euro mas amenazado y con una Europa que tiene solo planes de salvación de largo plazo pero de eso se trata: dar la sensación de confianza, negar la mayor y tirar para adelante. El gobierno anterior lo hizo desde 2008 hasta 201, quizás este gobierno no piense diferente y por ello intentar inyectar confianza es una buena medida.

Lo tercero es ese afán del gobierno de afirmar que se están haciendo la  reformas necesarias y que todo el “mundo” alaba esas reformas. Creo que el consejo del presidente de Mercadona debería ser, al menos, motivo de reflexión. Se han hecho algunas reformas como la laboral, la financiera, la de las administraciones públicas, la de la fiscalidad, etc… pero España no parece haber cambiado demasiado

A riesgo de simplificar creo que en el fondo no se han hecho reformas de calado sino ajustes para cuadrar las cuentas. Por poner un ejemplo reformar es pasar de un ejército con mili a uno sin mili, reformar es instaurar unos tributos universales como en los  80´ donde se comienza a pagar IRPF de forma masiva, reformar es haber suprimido la peseta y renunciar, en parte, a la política monetaria. Pero lo que se está haciendo son medidas ad hoc para paliar la crisis: la reforma laboral casi se sintetiza en abaratar el despido y que tiene que ver eso con el funcionamiento del mercado de trabajo y el aumento de la productividad, la reforma financiera algo parecido maquillar el sistema e ir corrigiendo poco a poco pero el tamaño y la forma de funcionar es muy parecido sino vayan a una sucursal bancaria y comprueben lo que digo, la reforma fiscal otro tanto: “regularización fiscal” para recaudar y una estructura impositiva (presión) mas baja que en Europa negando la subida del IVA como si fuese una barbaridad. En la administración bajar sueldos y subastar vehículos muy bien para recaudar y ajustar pero en que ha cambiado la forma de funcionar y actuar de nuestra administraciones y así podríamos continuar.

En definitiva, en España debemos cambiar y para eso las reformas son necesarias, además de obtener fondos y ajustar para salir de la crisis creo que debemos pensar en cambios profundos en nuestra organización económica, política y social de lo contario podemos pensar que esta crisis es una más entre muchas.

Las burbujas engendran burbujas

A continuación sigo compartiendo con ustedes mi charla con Guido Zack sobre la situación macroeconómica española

El culebrón vivido la semana pasada con la situación de Bankia, y que posiblemente continúe la semana que comienza y las siguientes, comenzó a tener efectos sobre todo el país. La caída de la bolsa y el incremento del riesgo país a niveles difícilmente sostenibles son síntomas de ello. Las soluciones planteadas no satisfacen, ya que no abarcan la totalidad del conflicto: no solo Bankia está en problemas, sino también buena parte del sector financiero. La solución de rescatar con dinero público a Bankia por los montos mencionados, abre la posibilidad de que todo banco sea rescatado. Así, el ahorro generado por los recortes al gasto corriente no se destinarán a mejorar la posición fiscal de España (algo que de todos modos resulta dudoso, pero que no es el objetivo del post discutir), sino a salvar al sector financiero. De esta forma, no se elude el ataque sobre el país, sino que se lo traslada desde la banca al Sector Público. Lo que se requiere es una estrategia de defensa frente a estos ataques que permitan a España cierta tranquilidad para “digerir” las malas decisiones de los últimos años.

La crisis de Bankia dejó en evidencia que las dificultades del sector financiero español están muy lejos de haber sido resueltas. Las numerosos reformas financieras tanto del anterior gobierno como del actual no son más que parches a situaciones específicas, pero atacan el centro del problema: el pinchazo de la burbuja inmobiliaria tiene efectos que superan al sector de la construcción y los servicios inmobiliarios. Uno de los sectores más afectados es el financiero. Sin las ganancias percibidas por la construcción, la banca necesita una reestructuración que disminuya su tamaño. Por otra parte, los ingresos fiscales provenientes del sector de la construcción permitieron un incremento del gasto público, que no fue sostenible una vez desatada la crisis y reducidos los ingresos. En pocas palabras, la burbuja inmobiliaria generó una burbuja financiera y una burbuja fiscal en España.

El ajuste en el sector construcción se está dando lentamente. Los precios ya van cayendo más de 20% desde el pico de 2007, mientras que las cantidades lo hacen de forma más pronunciada aún. Esto se debe a que existen alrededor de un millón de pisos desocupados, por lo que hasta que no se reduzcan las existencias difícilmente se realicen nuevos proyectos. Además, justamente la caída en las cantidades es lo que genera el elevado desempleo. Pero con mayor lentitud todavía se está dando el ajuste en el sector financiero. Si bien el crédito está prácticamente paralizado, el sector todavía cuenta con una estructura sobredimensionada, con una excesiva cantidad de sucursales y empleados. Por más que nos pese, el ajuste tarde o temprano se dará. Otro indicador de la lentitud del ajuste es que los bancos conservan una gran cantidad de activos inmobiliarios que no sacan al mercado para evitar una mayor caída en los precios. De esta manera, la lentitud del ajuste en el sector financiero alimenta también la lentitud del ajuste en la construcción. De más está decir que cuanto más rígidos sean los precios, más caerán las cantidades, y mayor será el costo en términos de desempleo.

Finalmente, el gobierno se encuentra intentando desarmar la burbuja fiscal. El problema es que en un momento en el que todas las burbujas se pinchan, se esperaría una actitud contracíclica del Estado. Como se viene repitiendo en este blog, el gobierno debería ver la forma de atrasar lo más posible los ajustes fiscales. A su vez, como se hace evidente que ante la falta de financiamiento el déficit público debe bajar, lo más importante es que sea lo menos doloroso posible. Y eso se logra únicamente con una distribución progresiva de los costos de la crisis, algo ha quedado fuera de la agenda de este gobierno.

En este contexto surge la disyuntiva de utilizar dinero público para salvar a entidades financieras. Una posición extrema es dejar que el mercado actúe y derribe a todas las entidades en problemas, que serán las que peores decisiones tomaron. Esta solución no es recomendable, dado que implica posiblemente un ataque sobre los depósitos de todas las entidades, incluso las menos insolventes, extendiendo el problema a todo el sector financiero, pudiendo llegar a ser necesario la aplicación de un “corralito” y hasta una salida abrupta del Euro. La otra salida extrema es el salvataje con dinero público a todas las entidades en problemas. Tampoco es una solución recomendable, ya que extiende los plazos de todas las burbujas: la fiscal, la financiera y ralentiza la inmobiliaria.

En definitiva, lo que nos queda son las posiciones intermedias, las que siempre son las más difíciles de definir. Pero lo que queda claro es que los costos de la “digestión” debe ser compartido con el sector privado. Así, los accionistas de las entidades en problemas deberían perder todo su dinero invertido. Los acreedores también se deberían ver afectados, a través de un sistema de renegociación de deudas. En este punto se debe tener en cuenta que un inversor al cobrar un interés más elevado por el dinero invertido sabe que está asumiendo más costos, y lamentablemente en situaciones de crisis son cuando esos riesgos potenciales se realizan. Finalmente, se debe minimizar al máximo la participación pública en los rescates. De este modo, no solo se ayuda a desinflar vía precios todas las burbujas, sino que se permite una distribución más equitativa de los costos de la crisis.

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